Después de haber llevado a cabo la Lectura, vinieron a mi mente varias reflexiones, en efecto la primera ocasión que pisas y te enfrentas a un salón de clases son instantes de incertidumbre, recuerdo el primer comentario de alguno de mis compañeros: “Con lo primero que tienes que trabajar es con la disciplina…” y llegue a tal grado que era más mi nerviosismo por mantenerlos disciplinados que en la clase que iba a impartir, poco a poco me di cuenta esta situación no la iba a aguantar por mucho tiempo, (Por que esa no era yo), sin embargo con el paso del tiempo y el día a día me di cuenta que para tener disciplina no necesitas convertirte en un ogro únicamente necesitas tener una clase bien preparada, contagiar a tus alumnos de una necesidad de aprender y mantener su atención y no hay necesidad como en mi caso de ponerte caretas que no necesitas.
Otro de los comentarios que compartí completamente con el autor, fue el de sentir, el de aprender y sentir, siento que esa ha sido una de las cosas que más satisfacciones me ha dejado, el que los chicos sepan que soy una persona al igual que ellos y que profeso y que comparto su sentir y que además de ser su maestro, también puedo de ser alguien que los escucha, entiende y sobre todo comparte conocimientos con ellos.
Por último me gustaría agregar, que actualmente es para mí un orgullo ser profesor, y aunque esta no haya sido la Carrera que elegí en un inicio me siento muy satisfecha de llevarla a cabo.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Mi Aventura de Ser Maestra
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